Formación

Cuando miramos la vida de la Madre Teresa de Calcuta, encontramos un testimonio que puede tocar profundamente el corazón franciscano. Ella vivió en un tiempo, en una realidad y con una misión diferente a la de San Francisco de Asís, pero en ambos encontramos algo esencial: un corazón que aprendió a despojarse para poder amar.

Vivimos tiempos en los que muchas personas buscan un sentido para su vida, una espiritualidad cercana y un camino para seguir a Jesús. San Francisco de Asís sigue siendo, después de más de ochocientos años, un testigo vivo del Evangelio, un hermano que nos enseña que la santidad no está reservada para unos pocos, sino que es un llamado para todos....