
El Tránsito
El Tránsito de San Francisco de Asís: 800 años de una Pascua de amor (1226-2026)
Hablar del tránsito de San Francisco de Asís es entrar en uno de los momentos más profundos y luminosos de la historia cristiana. No se trata solamente de la muerte de un santo, sino del paso de un hombre enamorado de Dios hacia la casa del Padre. Por eso la tradición franciscana no habla simplemente de "muerte", sino de tránsito: el paso de esta vida a la vida eterna.
Y este año 2026, la familia franciscana y toda la Iglesia recuerdan con gratitud un acontecimiento muy especial: se cumplen 800 años del tránsito de San Francisco de Asís, ocurrido el 3 de octubre de 1226 en la amada Porciúncula.
Un jubileo de memoria y esperanza
Ocho siglos después, la figura de Francisco sigue viva. Su testimonio de pobreza, fraternidad, paz y amor a toda la creación continúa iluminando al mundo actual. En tiempos marcados por divisiones, violencia, indiferencia y crisis ambiental, su voz vuelve a resonar con fuerza evangélica.
Celebrar estos 800 años no es mirar solamente al pasado, sino redescubrir un mensaje urgente para hoy:
- vivir con sencillez
- cuidar la casa común
- reconocer a cada persona como hermano o hermana
- buscar la paz verdadera
- poner a Cristo en el centro de la vida
El santo que partió cantando
Francisco llegó al final de sus días debilitado físicamente, pero lleno de alegría interior. Pidió ser llevado a la Porciúncula, lugar querido por su corazón, y allí quiso morir entre sus hermanos.
En sus últimas horas alabó al Señor y recordó su Cántico de las Criaturas, donde incluso llama a la muerte "hermana". No vivió el final con miedo, sino con confianza. Su tránsito fue una verdadera Pascua: pasar de este mundo al abrazo eterno de Dios.
¿Qué nos dice este centenario hoy?
En este 2026, al cumplirse ocho siglos de su partida, San Francisco sigue invitándonos a revisar nuestra manera de vivir. Nos pregunta silenciosamente:
- ¿Vivimos aferrados a lo material o libres para amar?
- ¿Sembramos paz o división?
- ¿Cuidamos la creación como don de Dios?
- ¿Buscamos prestigio o humildad?
- ¿Vivimos el Evangelio con alegría?
Una oportunidad para renovar el corazón
Este aniversario puede ser para muchos una gracia especial. Volver a Francisco es volver al Evangelio vivido con sencillez. Es recordar que la santidad no está lejos: comienza en gestos concretos de bondad, servicio, oración y fraternidad.
Conclusión
A los 800 años del tránsito de San Francisco de Asís, no recordamos una ausencia, sino una presencia que sigue fecundando la Iglesia y el mundo. El hermano de Asís partió en 1226, pero su luz continúa encendida en 2026.
Y quizá hoy también nos repite al corazón: vive amando, vive sencillo, vive en paz… porque todo camino termina en Dios.
