Oración de un Franciscano
12.09.2026
Oración de un franciscano en relación a las festividades del mes de septiembre De nuestra MADRE y el día del maestro:
Señor y Maestro Supremo, Dios Padre que proyectaste desde el principio un designio de amor para la creación, Jesucristo que encarnaste esta enseñanza ofreciendo tu vida, y Espíritu Santo, pedagogo interior que nos sellas con la verdad:
Como miembro de la Orden Franciscana Seglar de la fraternidad Santa Margarita de Cortona, me presento ante ti siguiendo las huellas del Pobrecillo de Asís, nuestro Padre San Francisco. Él eligió a la Santísima Virgen como Abogada, Madre y Reina de nuestra fraternidad, encomendándole a Ella el cuidado de esta gran familia , que nació históricamente en la humilde capillita de la Porciúncula, Santo lugar hoy consagrado a Santa María de los Ángeles , donde la Orden Franciscana dio sus primeros pasos bajo su manto maternal.
En este plan educativo del cielo, la Virgen María destaca como la primera, mejor y más humilde alumna de tu escuela divina. Concebida sin mancha de pecado original en previsión de los méritos de Cristo, fue preparada para ser la morada pura y perfecta del Redentor. Ella escuchó tu Palabra, la guardó en el corazón y respondió con un «sí» generoso a tu llamada. Por eso, los teólogos franciscanos como el Beato Duns Scoto, defendieron con ardor y con amor este dogma de fe , que es la INMACULADA CONCEPCIÓN , siglos antes de que el Papa Pío IX lo proclamara oficialmente, comprendiendo la grandeza de su vocación.
Al meditar en los siete gozos de la Corona Franciscana —la Anunciación, la Visitación a Santa Isabel, el Nacimiento en Belén, la Adoración de los Magos, el Hallazgo del Niño en el Templo, la Alegría de la Resurrección y su Gloriosa Asunción y Coronación—, mi alma se llena de júbilo y gratitud. Siento en el pecho ese amor inmenso que nos trasciende, una fuerza viva y una sed infinita de amar que da sentido a cada día.
En el marco del Día del Maestro, reconozco que la verdadera enseñanza no surge únicamente de transmitir conceptos, sino de compartir convicciones vividas con fe y testimonio de vida, proclamando con el apóstol San Pablo: "Creí, por eso hablé". Te pido hoy por todos los educadores, para que concedas a quienes se dedican a enseñar el corazón atento y la fe profunda de María, y así reflejen la labor pedagógica de Cristo.
Recordando que «toda la oscuridad del mundo no puede apagar la luz de una sola vela», y que "la verdadera enseñanza que transmitimos es lo que vivimos " y "somos buenos predicadores cuando ponemos en práctica lo que decimos", te suplico que guíes a quienes instruyen para que " prediquen el Evangelio en todo momento y, cuando sea necesario, usen palabras" . Que reconozcan que " el que trabaja con sus manos es un trabajador, el que trabaja con sus manos y su cabeza es un artesano, pero el que trabaja con sus manos, su cabeza y su corazón es un artista". Que sus palabras y acciones no busquen el brillo propio, sino sembrar paz, humildad y bien a su alrededor para la mayor gloria de Dios.
Paz y Bien. Amén.
Hno. Sergio Velasco OFS
Fraternidad: Santa Margarita de Cortona - Mendoza
