
La Minoridad en mí Vida


La Minoridad en mi vida:
Autor: Hno Sergio Velasco
Fraternidad Santa Margarita de Cortona
Mendoza
Señor y Dios mío, reconozco que la esencia de tu Evangelio es el anuncio transformador de que la vida eterna no es una promesa lejana, sino una realidad que estoy llamado a empezar a vivir hoy, aquí y ahora, cada vez que abro mi corazón a la palabra de tu Hijo Jesucristo.
En este camino, la minoridad franciscana se convierte en la brújula para mi alma: anhelo hacerme pequeño y humilde a imagen de Jesús, quien, siendo de condición divina, se despojó de todo y tomó la condición de siervo.
Comprendo que mi pequeñez no consiste solo en frenar mis ansias de protagonismo, sino en un acto de amor sincero con el que me pongo a los pies de mis hermanos para servirlos, permitiendo así que tu divina gracia brille con fuerza en cada uno de ellos y ayudándolos a desplegar su dignidad y su propia capacidad de amar... Para que, amando al pequeño, también ellos sean merecedores de llegar al Padre.
Líbrame, Señor, de caer en la tentación del asistencialismo o de buscar una simple beneficencia que enorgullezca mi ego; hazme, más bien, un instrumento que sirva de apoyo para que mis hermanos descubran lo valiosos y agradables que son a tus ojos.
Me reconozco como ese pobre hombre que, despojado de toda autosuficiencia y falsa seguridad, abraza tu Cruz como su único refugio, sabiendo que Tú, Jesucristo, eres el Camino, la Verdad y la Vida.
Graba en mi mente y en mi corazón las palabras de nuestro Padre San Francisco, en su Admonición XIX, para recordar siempre que ante ti, Dios mío, soy lo que soy y nada más que eso...
En la fragilidad de los más pequeños quiero aprender a reconocer tu voz y tu rostro, para ser desde hoy, en mi humilde pequeñez, un participante activo de tu Reino eterno.
PAZ y BIEN 🙏
